Hola, soy Santi. Una de las preguntas que más me hacen es: “¿Y cómo le pido las cosas a la inteligencia artificial para que me responda bien?”. Hoy te lo cuento a mi manera, con trucos fáciles que uso yo y que no necesitan ningún conocimiento técnico.
Qué es un “prompt”
Cuando le escribes algo a una IA (como ChatGPT, Claude o Gemini), a ese mensaje se le llama prompt, que no es más que la instrucción o la pregunta que le das. Cuanto mejor le explicas lo que quieres, mejor te responde. Es un poco como pedir las cosas a una persona: si lo dices claro, te entiende a la primera.
Mis cinco trucos
1. Sé claro y concreto. En vez de “háblame de los perros”, prueba con “escríbeme tres consejos sencillos para cuidar a un cachorro en sus primeras semanas”. Cuanto más concreto, mejor.
2. Dale un poco de contexto. Cuéntale quién eres o para qué lo necesitas. Por ejemplo: “soy nuevo en esto, explícamelo de forma muy sencilla”. La IA ajusta su respuesta a lo que le cuentas.
3. Di el formato que quieres. Puedes pedirle una lista, un resumen corto, un correo, un mensaje para WhatsApp… Si no lo dices, lo elige ella; si lo dices, lo tienes a tu gusto.
4. Pon un ejemplo si puedes. Si quieres que escriba “como tú”, pégale un texto tuyo y dile “sigue este estilo”. Con un ejemplo delante, acierta mucho más.
5. Es una conversación: corrige sin miedo. Si la respuesta no te convence, no empieces de cero. Dile “más corto”, “más cercano”, “quita los tecnicismos” o “ponme un ejemplo”. Se va afinando contigo.
Cómo lo hago yo
Para mí, la clave es no quedarme con la primera respuesta. Le pido algo, leo, y si no es justo lo que quería, se lo digo con mis palabras. Lo trato como una charla, no como un examen. Y como soy autodidacta, voy probando: cambio una palabra, le doy más datos, y aprendo qué funciona mejor para cada cosa.
También me ayuda mucho pedirle que me lo explique “a mi ritmo”, paso a paso. No me da vergüenza pedirle que lo repita o que lo simplifique las veces que haga falta.
En resumen
Hablarle bien a la IA no es cuestión de saber mucho, sino de explicar claro lo que quieres: sé concreto, dale contexto, di el formato, pon un ejemplo y corrige sin miedo. Con esos cinco trucos vas a notar muchísima diferencia, y poco a poco le coges el truco, cada uno a su ritmo.
Gracias por leerme. Nos vemos en el próximo artículo. Cuídate.


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