En el episodio anterior hablamos de la comunicación aumentativa y alternativa (CAA) en general. Hoy nos paramos en uno de los nombres más conocidos de este mundo: Tobii Dynavox. Cuando una persona no puede hablar ni mover las manos con facilidad, pero conserva el control de la mirada, esta tecnología le permite construir frases y “hablar” usando solo los ojos. Vamos a ver qué es, cómo funciona y qué herramientas ofrece, contado de forma sencilla.
Que es Tobii Dynavox
Tobii es una empresa sueca pionera en una tecnología llamada seguimiento ocular o eye tracking: la capacidad de saber, con precisión, hacia dónde está mirando una persona. Esa tecnología se usa hoy en muchos campos, desde la investigación hasta los videojuegos, pero tiene un uso especialmente bonito: dar voz a quien no puede comunicarse de otra forma. De ahí nace Tobii Dynavox, su división dedicada a la comunicación y la accesibilidad, que combina dispositivos, software de comunicación y soporte para las personas que los usan.
Cómo funciona el control por la mirada
La idea, que parece de ciencia ficción, es en realidad bastante elegante. El dispositivo lleva una pequeña barra con cámaras y luces infrarrojas (invisibles e inofensivas) situada bajo la pantalla. Esas luces se reflejan en los ojos, y las cámaras detectan el reflejo y la posición de las pupilas. Con esa información, el sistema calcula con gran precisión el punto exacto de la pantalla que la persona está mirando.
A partir de ahí, mirar funciona como un ratón: la persona dirige la vista a una tecla, un pictograma o una palabra, y la selecciona deteniéndose un instante (lo que se llama dwell, fijar la mirada) o con un pulsador. Antes de empezar se hace una breve calibración, en la que se siguen unos puntos por la pantalla para que el sistema aprenda cómo son los ojos de esa persona. Es rápido y se puede repetir si hace falta.
Los dispositivos
El producto más representativo es la serie TD I (TD I-Series), unos comunicadores con voz, ligeros y resistentes, pensados para usarse durante todo el día. Se manejan con la mirada, pero también admiten táctil o pulsadores, según cada persona. Están disponibles en dos tamaños, TD I-13 y TD I-16 (de unas 13 y 16 pulgadas), para adaptarse a quien lo lleva en una silla, en un soporte o en la mano de un acompañante.
Estos equipos están diseñados para personas con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), parálisis cerebral, síndrome de Rett o lesiones medulares, entre otras condiciones que afectan al habla y al movimiento. Más allá de los comunicadores completos, Tobii también ofrece soluciones para controlar un ordenador con la mirada, de modo que la persona pueda navegar, escribir o usar sus programas habituales sin tocar el teclado ni el ratón.
El software
El dispositivo es solo la mitad: lo que de verdad marca la diferencia es el programa. Tobii Dynavox ofrece varias aplicaciones que vienen instaladas en sus equipos y que también funcionan en tabletas normales:
- TD Snap. Es su aplicación estrella de comunicación por pictogramas. Funciona con conjuntos de páginas (page sets) pensados para distintas necesidades: Core First para vocabulario básico, Motor Plan, Express, Text para quien escribe, Scanning para barrido con pulsador y Aphasia para personas con afasia. Todos se pueden usar por mirada, por toque o por pulsador, y el sistema construye la frase y la pronuncia en voz alta.
- Communicator 5. Un programa de comunicación muy completo y veterano, con texto, símbolos y herramientas de control del entorno.
- TD Talk y TD Control. Aplicaciones más recientes: una centrada en conversar por la mirada de forma fluida, y otra en manejar el propio dispositivo y el ordenador.
- TD Browse y TD Phone. Para navegar por internet y gestionar llamadas y mensajes, también con la mirada.
La gracia de este conjunto es que cada persona elige el punto de partida que mejor le encaja y va creciendo desde ahí, sin cambiar de aparato.
El papel de la inteligencia artificial
Como en el resto de la CAA, la inteligencia artificial está mejorando mucho la experiencia. Hay voces sintéticas cada vez más naturales, predicción de palabras y frases que reduce el número de selecciones (algo clave cuando cada mirada cuesta esfuerzo), y tecnología de banco de voz para que una persona que va a perder el habla pueda conservar su propia voz y seguir sonando como siempre. Pequeños avances que, sumados, ahorran tiempo y cansancio.
Para quién es y cómo empezar
Una solución de este tipo no se elige a la ligera ni en solitario. Lo habitual, y lo recomendable, es hacer una valoración con profesionales (logopedas y terapeutas especializados en CAA) que determinen qué dispositivo y qué software se ajustan a cada persona, y que acompañen en el aprendizaje. En muchos casos, además, estos equipos pueden financiarse a través de la sanidad o de ayudas, por lo que conviene informarse bien.
No hace falta empezar por lo más caro: a veces se prueba primero el software en una tableta y, si encaja, se da el paso al dispositivo dedicado. Lo importante es que la herramienta devuelva a la persona la posibilidad de decir lo suyo.
Una idea final
Tobii Dynavox es un buen ejemplo de hasta dónde puede llegar la tecnología cuando se pone al servicio de las personas. Que alguien que no puede hablar ni mover las manos pueda mantener una conversación, pedir lo que necesita o escribir un mensaje usando solo los ojos era impensable hace no tanto. Conocer que existen estas herramientas, y nombrarlas, es el primer paso para que lleguen a quien las necesita.


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